Curso sobre ingeniería social
La ingeniería social manipula a las personas, no a la tecnología, para llegar a sistemas y datos confidenciales. Con esta formación, tus compañeros entienden cómo funciona.
6 min | 3 lecciones | 3 cuestionarios
Formación en concienciaciónEn qué consiste la formación
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1. Manipular a las personas
2:10A menudo, a los atacantes les resulta más fácil engañar a una persona que entrar en un sistema, y la primera lección cuenta por qué. Quien está ocupado o va con prisa reacciona rápido ante mensajes que juegan con sus emociones.
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2. Tipos de ataques de ingeniería social
2:08La segunda lección muestra las formas que adoptan estos ataques: correos masivos, mensajes hechos a la medida de una persona con datos encontrados en internet (spear phishing), memorias USB dejadas como cebo, carteles con códigos QR que llevan a webs maliciosas y desconocidos que se cuelan detrás del personal por puertas protegidas (tailgating).
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3. Cómo responder a un ataque de ingeniería social
1:50«Para, piensa, comprueba» es el método sencillo que propone la última lección ante cualquier petición sospechosa. Abarca revisar la dirección del remitente, contactar con la persona por una vía que se sabe auténtica, mandar a recepción a una visita sin tarjeta y avisar de lo que no se pueda comprobar.
Por qué es importante
La ingeniería social es una de las vías que más usan los atacantes para saltarse las medidas de seguridad de una organización, porque la gente a menudo corre riesgos, como hacer clic en enlaces de remitentes desconocidos, aun conociendo los peligros. Puede provocar infecciones por programas maliciosos y ataques de programas de secuestro que salen caros a la organización.
Qué aprenden tus compañeros
- Los atacantes usan cualquier emoción que funcione. Un aviso de que una cuenta se va a cerrar, un mensaje que parece del jefe, un premio o una alerta por actividad inusual empujan a actuar antes de comprobar nada.
- Los ataques hechos a medida son mucho más difíciles de detectar. Un atacante que conoce el cargo de alguien y el proveedor informático de la empresa puede llamarle por su nombre, hacerse pasar por el soporte informático y pedirle acceso remoto.
- Las ganas de ayudar pueden volverse en contra. Un desconocido que pide que le sujeten la puerta porque se ha dejado la tarjeta cuenta con que la gente quiera ayudar y evitar un momento incómodo.
- Si algo no cuadra, conviene fiarse del instinto. La presión para actuar deprisa, o una oferta que suena demasiado buena o demasiado mala para ser verdad, son una señal para comprobar la petición antes de hacer nada.



